Manifiesto en contra del mestizaje

| 18/06/2011 More

Nuestro amigo Antonio Carlos Linhares Borges nos ha enviado el documento que se publica a continuación, con el que estamos totalmente de acuerdo. Resulta muy interesante también el curso sobre el mestizaje que podreis descargar pinchando en el link al final de esta página.

Manifiesto

Preservación del Fila Brasileiro – Cuestión de Principios

Este manifiesto se dirige a todos aquellos que de alguna forma se sientan responsables de la crianza del Fila Brasileiro y por la sustentación de esta raza, tanto en territorio nacional como en el exterior, además de a los aficionados y apasionados por ella.

Me motiva enviarlo no solo por el simple hecho de ser un criador de Fila Brasileiro, sino sobre todo por sentirme orgulloso de ser brasileño. Este fue el sentimiento que ciertamente me llevó a abrazar la causa de preservación de este patrimonio genético, capaz de maravillar a tantas personas en todo el Mundo por sus extraordinarias dotes.

Hace más de treinta años que vengo estudiando y procurando comprender los misterios del origen de este perro, de su formación en el territorio nacional, y las características que le podemos atribuir como propias en el mundo de la cinofilia.

Mi interés por el conocimiento y preservación de esta raza despertó con el surgimiento de Cafib, teniendo Paulo Santos Cruz al frente, con quien aprendí los principios para promover la preservación.

Con la ayuda de amigos y también estudiosos, aficionados, y muchas veces incluso simples admiradores propietarios de fazendas que los criaban en familia desde mucho tiempo atrás, viajé miles de kilómetros por carreteras vecinales, fotografié, filmé y asistí en vivo a aquellos perros maravillosos durante su trabajo, en acción en hábitat.

Acudí a los libros, a los profesores de genética, de cinofilia, estudie durante largas noches la historia, geografía y costumbres populares del interior de Minas Gerais. Conversé y pregunté. Aprendía algunas cosas, aunque todavía permanezca mucho de misterio, y tal vez sea para siempre.

En todo momento jamás me conformé con las tentativas de dilapidación de este patrimonio, buscando con el lanzamiento de mi libro “El Fila Brasileiro – Preservación del Original” marcar algunas directrices a los nuevos criadores sobre qué se debe preservar y qué no deben permitir entrar en sus crianzas.

En el momento de terminación del libro, tuve con el testimonio del ex presidente de la CBKC –Confederaçao Brasileira de Cinofilia – Eugenio Henrique de Lucena, la comprobación de que la introducción de otras razas razas en el Fila (mestizaje) fue una realidad innegable: “… Ya que no dudaron en introducir sangre de otras razas buscando por ejemplo, para obtener más tamaño, Dogos Alemanes, o masa y estructura usando al Mastiff, Mastín Napolitano y San Bernardo. Este procedimiento incalificable fue el responsable directo de la falta de homogeneidad que se observa actualmente en la raza, objeto de pesadas críticas de los jueces extranjeros que nos visitaban” (pág. 7). Esta es una declaración que podemos considerar oficial de la CBKC.

Apartándome un poco del ambiente cinófilo, dedicándome a mis asuntos personales después del lanzamiento del libro, entendí, hasta hace poco tiempo, que el periodo de los perros criados atípicos a propósito, con señales del criminal mestizaje que asoló a nuestra raza, había acabado.

Recientemente me preocupaba más cómo contribuir al perfeccionamiento del Fila Brasileiro, en el sentido de eliminar pequeños defectos y seleccionar características deseables. Este trabajo me llevó a encontrar y convivir con los amigos que tanto aprecio, a los que tanto respeto y admiro por la dedicación y éxito en la crianza de esta raza, el club Unifila.

Mientras tanto, alertado por otras personas combatientes contra el mestizaje –que yo les juzgaba exagerados o anacrónicos en sus posicionamientos- experimenté un gran susto al recibir fotografías de perros de la actualidad, de tal forma desvirtuados respecto al tipo racial original, que no daba crédito a que la cinofilia oficial (CBKC) todavía permita y premie tantas aberraciones.

Sabemos que la mano del hombre puede alterar las razas de sus animales imprimiéndoles características a su capricho. Mas jamás podemos dejar de considerar que la ética preservacionista debe prevalecer cuando se trata de patrimonio histórico.

No cabe a ningún órgano de crianza apoyar a criadores que rompan esta ética. Cabe sin embargo la responsabilidad de mantener intacto el patrimonio, por respeto al pueblo que lo produjo.

El Fila Brasileiro, al igual que otras razas nacionales naturales, no pertenece a cualquier organismo de crianza, sino a su país, a su historia y a su saga de supervivencia al lado de los hombres que vinieron a construir este país.

Es deber de estos llamados organismos oficiales de cinofilia, representados por la CBKC, respetar la raza. Verdaderamente el Ministerio de Agricultura, siguiendo el ejemplo de otros países, debería asumir sus responsabilidades con este patrimonio proveniente de las fazendas mineiras, lo que lamentablemente no hace, desconsiderando la importancia del aspecto cultural que el Fila representa.

Pero no haciendo, huyendo de esta responsabilidad, estos organismos nos dejan pocas opciones –a nosotros criadores y aficionados- además de manifestar nuestro descontento. Un equívoco no se puede convertir en verdad por la fuerza de la oficialización.

Precisamos reaccionar vigorosamente contra la dilapidación del patrimonio, no permitiendo que las alteraciones grotescas del padrón racial se establezcan como verdad. Si esto no fuera una cuestión de preservación, los “nuevos Filas” serían el resultado de un perfeccionamiento patético, desposeído de conocimiento cinófilo, indadecuados para el ejercicio de las funciones que se le proponen, o bien con paquidérmicas deformaciones de piernas enanas o monstruos ahogados por papadas desfigurantes, o bien con piernaltos con poca base de sustentación. No se sabe adónde se pretende llegar con la producción de estos ejemplares exóticos, absurdamente diferentes de los originales útiles y naturales, tan cuidadosamente estructurados por la naturaleza y por el trabajo al lado del colono.

Si están criando animales exóticos, entonces que haya transparencia en los criadores y en los organismos responsables ante la cinofilia mundial (FCI) reconociéndolos como novedad, diferenciándolos de los animales originales, quien sabe si dividiéndose y estableciendo un estándar a parte. Ello no sería inédito ni absurdo, pues tenemos el ejemplo de lo ocurrido con la raza equina Mangalarga, que al sufrir una intervención semejante de criadores experimentadores, mestizada con diversas razas exóticas, vino a generar las razas Mangalarga y Mangalarga Marchador, separándose el exótico del original (Marchador). También existen precedentes en la cinofilia, como es el caso de la reacción de los japoneses, que obligó a que se separasen los estandards de las razas Akita y Akita Americano, alterado sin reconocimiento por parte de los criadores del original.

Lo que no podemos hacer de forma alguna es admitir la torre de babel, la multiplicidad de tipos en la representación de una raza. Al hacerlo nos convertimos en motivo de burla en el mundo cinófilo, al querer “parecer ser” algo que no se es.

Me tomo la libertad de considerarme habilitado para manifestar mi indignación, pues los hechos que se presentan ofenden al conocimiento que adquirí a lo largo de años de estudio e investigación de campo.

Por otro lado, indignarnos con hechos tan contundentes e innegables ciertamente no va a alterar las estructuras de organismos históricamente apáticos, omisos e indiferentes a los acontecimientos de este orden con la raza Fila Brasileiro.

Propongo aquí, ante toda la comunidad criadora de Fila Brasileiro, todos los organismos y personas descontentos con la continuidad de la heterogeneidad existente en la raza todavía hoy, resultante de la introducción de otras razas (como declaró el ex presidente de la CBKC, Eugenio Henrique Pereira de Lucena) que se de inicio a un ciclo de debates sobre qué hacer/qué actitudes debemos tomar ante este panorama.

A mi modo de ver no hay como convivir con esta situación. Tenemos ciertamente en la práctica la crianza de una raza que podríamos llamar Original Fila Brasileiro, que todos sabemos bien de qué se trata. De otro lado, un Fila moderno, todavía en construcción, por lo que entiendo en busca de un estándar, tal vez de una identidad, por parte de un grupo de criadores – ¡una minoría que insiste en el error!

Tenemos hoy una fuerte comunidad de criadores-preservadores que luchan para que el Fila permanezca inalterado en sus características más básicas, preservando su utilidad original tanto en las dotes mentales, en la carga instintiva, como en las características físicas.

Me tomo la libertad de convocar a los dirigentes de los clubes que trabajan por la preservación de este tipo original, para que ofrezcan urgentemente sus espacios de actuación, convocando a todos sus asociados y criadores con la finalidad de abrir debates amplios en busca de una solución para la situación.

Lo que propongo va más allá de una reacción, es el dirigir un documento construido por parte de toda la comunidad preservadora del Fila Brasileiro, a los órganos superiores de la cinofilia mundial, con una propuesta de solución.

Estoy convencido de que cualquier propuesta para solucionar esta cuestión, para que tenga legitimidad, tiene que obligatoriamente partir de los criadores, de una parcela significativa de criadores que represente el deseo de una mayoría.

Me coloco a disposición para mediar debates, foros y seminarios en busca de la redacción de un documento que pueda ser encaminado a los órganos competentes como reivindicación de una clase preservadora.

Envío este manifiesto /y al mismo tiempo desafío a los criadores) a todas las direcciones de que dispongo, solicitando a que todos los aficionados del Original Fila Brasileiro lo publiquen en sus webs y lo envíen a las direcciones de sus contactos.

Espero que los clubes especializados comprometidos con la causa de preservación de este perro también se posicionen.

Como ejemplo de a lo que me refiero cuando hablo de las desviaciones respecto al estándar original, relaciono una secuencia de fotos que pueden ser comparadas a las de los Filas todavía fieles al estándar tradicional de sus orígenes.

Governador Valadares. Enero de 2010

Descargue aquí el curso sobre mestizajeNuestro amigo Antonio Carlos Linhares Borges nos ha enviado el documento que se publica a continuación, con el que estamos totalmente de acuerdo. Resulta muy interesante también el curso sobre el mestizaje que podreis descargar pinchando en el link al final de esta página.

Manifiesto

Preservación del Fila Brasileiro – Cuestión de Principios

Este manifiesto se dirige a todos aquellos que de alguna forma se sientan responsables de la crianza del Fila Brasileiro y por la sustentación de esta raza, tanto en territorio nacional como en el exterior, además de a los aficionados y apasionados por ella.

Me motiva enviarlo no solo por el simple hecho de ser un criador de Fila Brasileiro, sino sobre todo por sentirme orgulloso de ser brasileño. Este fue el sentimiento que ciertamente me llevó a abrazar la causa de preservación de este patrimonio genético, capaz de maravillar a tantas personas en todo el Mundo por sus extraordinarias dotes.

Hace más de treinta años que vengo estudiando y procurando comprender los misterios del origen de este perro, de su formación en el territorio nacional, y las características que le podemos atribuir como propias en el mundo de la cinofilia.

Mi interés por el conocimiento y preservación de esta raza despertó con el surgimiento de Cafib, teniendo Paulo Santos Cruz al frente, con quien aprendí los principios para promover la preservación.

Con la ayuda de amigos y también estudiosos, aficionados, y muchas veces incluso simples admiradores propietarios de fazendas que los criaban en familia desde mucho tiempo atrás, viajé miles de kilómetros por carreteras vecinales, fotografié, filmé y asistí en vivo a aquellos perros maravillosos durante su trabajo, en acción en hábitat.

Acudí a los libros, a los profesores de genética, de cinofilia, estudie durante largas noches la historia, geografía y costumbres populares del interior de Minas Gerais. Conversé y pregunté. Aprendía algunas cosas, aunque todavía permanezca mucho de misterio, y tal vez sea para siempre.

En todo momento jamás me conformé con las tentativas de dilapidación de este patrimonio, buscando con el lanzamiento de mi libro “El Fila Brasileiro – Preservación del Original” marcar algunas directrices a los nuevos criadores sobre qué se debe preservar y qué no deben permitir entrar en sus crianzas.

En el momento de terminación del libro, tuve con el testimonio del ex presidente de la CBKC –Confederaçao Brasileira de Cinofilia – Eugenio Henrique de Lucena, la comprobación de que la introducción de otras razas razas en el Fila (mestizaje) fue una realidad innegable: “… Ya que no dudaron en introducir sangre de otras razas buscando por ejemplo, para obtener más tamaño, Dogos Alemanes, o masa y estructura usando al Mastiff, Mastín Napolitano y San Bernardo. Este procedimiento incalificable fue el responsable directo de la falta de homogeneidad que se observa actualmente en la raza, objeto de pesadas críticas de los jueces extranjeros que nos visitaban” (pág. 7). Esta es una declaración que podemos considerar oficial de la CBKC.

Apartándome un poco del ambiente cinófilo, dedicándome a mis asuntos personales después del lanzamiento del libro, entendí, hasta hace poco tiempo, que el periodo de los perros criados atípicos a propósito, con señales del criminal mestizaje que asoló a nuestra raza, había acabado.

Recientemente me preocupaba más cómo contribuir al perfeccionamiento del Fila Brasileiro, en el sentido de eliminar pequeños defectos y seleccionar características deseables. Este trabajo me llevó a encontrar y convivir con los amigos que tanto aprecio, a los que tanto respeto y admiro por la dedicación y éxito en la crianza de esta raza, el club Unifila.

Mientras tanto, alertado por otras personas combatientes contra el mestizaje –que yo les juzgaba exagerados o anacrónicos en sus posicionamientos- experimenté un gran susto al recibir fotografías de perros de la actualidad, de tal forma desvirtuados respecto al tipo racial original, que no daba crédito a que la cinofilia oficial (CBKC) todavía permita y premie tantas aberraciones.

Sabemos que la mano del hombre puede alterar las razas de sus animales imprimiéndoles características a su capricho. Mas jamás podemos dejar de considerar que la ética preservacionista debe prevalecer cuando se trata de patrimonio histórico.

No cabe a ningún órgano de crianza apoyar a criadores que rompan esta ética. Cabe sin embargo la responsabilidad de mantener intacto el patrimonio, por respeto al pueblo que lo produjo.

El Fila Brasileiro, al igual que otras razas nacionales naturales, no pertenece a cualquier organismo de crianza, sino a su país, a su historia y a su saga de supervivencia al lado de los hombres que vinieron a construir este país.

Es deber de estos llamados organismos oficiales de cinofilia, representados por la CBKC, respetar la raza. Verdaderamente el Ministerio de Agricultura, siguiendo el ejemplo de otros países, debería asumir sus responsabilidades con este patrimonio proveniente de las fazendas mineiras, lo que lamentablemente no hace, desconsiderando la importancia del aspecto cultural que el Fila representa.

Pero no haciendo, huyendo de esta responsabilidad, estos organismos nos dejan pocas opciones –a nosotros criadores y aficionados- además de manifestar nuestro descontento. Un equívoco no se puede convertir en verdad por la fuerza de la oficialización.

Precisamos reaccionar vigorosamente contra la dilapidación del patrimonio, no permitiendo que las alteraciones grotescas del padrón racial se establezcan como verdad. Si esto no fuera una cuestión de preservación, los “nuevos Filas” serían el resultado de un perfeccionamiento patético, desposeído de conocimiento cinófilo, indadecuados para el ejercicio de las funciones que se le proponen, o bien con paquidérmicas deformaciones de piernas enanas o monstruos ahogados por papadas desfigurantes, o bien con piernaltos con poca base de sustentación. No se sabe adónde se pretende llegar con la producción de estos ejemplares exóticos, absurdamente diferentes de los originales útiles y naturales, tan cuidadosamente estructurados por la naturaleza y por el trabajo al lado del colono.

Si están criando animales exóticos, entonces que haya transparencia en los criadores y en los organismos responsables ante la cinofilia mundial (FCI) reconociéndolos como novedad, diferenciándolos de los animales originales, quien sabe si dividiéndose y estableciendo un estándar a parte. Ello no sería inédito ni absurdo, pues tenemos el ejemplo de lo ocurrido con la raza equina Mangalarga, que al sufrir una intervención semejante de criadores experimentadores, mestizada con diversas razas exóticas, vino a generar las razas Mangalarga y Mangalarga Marchador, separándose el exótico del original (Marchador). También existen precedentes en la cinofilia, como es el caso de la reacción de los japoneses, que obligó a que se separasen los estandards de las razas Akita y Akita Americano, alterado sin reconocimiento por parte de los criadores del original.

Lo que no podemos hacer de forma alguna es admitir la torre de babel, la multiplicidad de tipos en la representación de una raza. Al hacerlo nos convertimos en motivo de burla en el mundo cinófilo, al querer “parecer ser” algo que no se es.

Me tomo la libertad de considerarme habilitado para manifestar mi indignación, pues los hechos que se presentan ofenden al conocimiento que adquirí a lo largo de años de estudio e investigación de campo.

Por otro lado, indignarnos con hechos tan contundentes e innegables ciertamente no va a alterar las estructuras de organismos históricamente apáticos, omisos e indiferentes a los acontecimientos de este orden con la raza Fila Brasileiro.

Propongo aquí, ante toda la comunidad criadora de Fila Brasileiro, todos los organismos y personas descontentos con la continuidad de la heterogeneidad existente en la raza todavía hoy, resultante de la introducción de otras razas (como declaró el ex presidente de la CBKC, Eugenio Henrique Pereira de Lucena) que se de inicio a un ciclo de debates sobre qué hacer/qué actitudes debemos tomar ante este panorama.

A mi modo de ver no hay como convivir con esta situación. Tenemos ciertamente en la práctica la crianza de una raza que podríamos llamar Original Fila Brasileiro, que todos sabemos bien de qué se trata. De otro lado, un Fila moderno, todavía en construcción, por lo que entiendo en busca de un estándar, tal vez de una identidad, por parte de un grupo de criadores – ¡una minoría que insiste en el error!

Tenemos hoy una fuerte comunidad de criadores-preservadores que luchan para que el Fila permanezca inalterado en sus características más básicas, preservando su utilidad original tanto en las dotes mentales, en la carga instintiva, como en las características físicas.

Me tomo la libertad de convocar a los dirigentes de los clubes que trabajan por la preservación de este tipo original, para que ofrezcan urgentemente sus espacios de actuación, convocando a todos sus asociados y criadores con la finalidad de abrir debates amplios en busca de una solución para la situación.

Lo que propongo va más allá de una reacción, es el dirigir un documento construido por parte de toda la comunidad preservadora del Fila Brasileiro, a los órganos superiores de la cinofilia mundial, con una propuesta de solución.

Estoy convencido de que cualquier propuesta para solucionar esta cuestión, para que tenga legitimidad, tiene que obligatoriamente partir de los criadores, de una parcela significativa de criadores que represente el deseo de una mayoría.

Me coloco a disposición para mediar debates, foros y seminarios en busca de la redacción de un documento que pueda ser encaminado a los órganos competentes como reivindicación de una clase preservadora.

Envío este manifiesto /y al mismo tiempo desafío a los criadores) a todas las direcciones de que dispongo, solicitando a que todos los aficionados del Original Fila Brasileiro lo publiquen en sus webs y lo envíen a las direcciones de sus contactos.

Espero que los clubes especializados comprometidos con la causa de preservación de este perro también se posicionen.

Como ejemplo de a lo que me refiero cuando hablo de las desviaciones respecto al estándar original, relaciono una secuencia de fotos que pueden ser comparadas a las de los Filas todavía fieles al estándar tradicional de sus orígenes.

Governador Valadares. Enero de 2010

Descargue aquí el curso sobre mestizajeNuestro amigo Antonio Carlos Linhares Borges nos ha enviado el documento que se publica a continuación, con el que estamos totalmente de acuerdo. Resulta muy interesante también el curso sobre el mestizaje que podreis descargar pinchando en el link al final de esta página.

Manifiesto

Preservación del Fila Brasileiro – Cuestión de Principios

Este manifiesto se dirige a todos aquellos que de alguna forma se sientan responsables de la crianza del Fila Brasileiro y por la sustentación de esta raza, tanto en territorio nacional como en el exterior, además de a los aficionados y apasionados por ella.

Me motiva enviarlo no solo por el simple hecho de ser un criador de Fila Brasileiro, sino sobre todo por sentirme orgulloso de ser brasileño. Este fue el sentimiento que ciertamente me llevó a abrazar la causa de preservación de este patrimonio genético, capaz de maravillar a tantas personas en todo el Mundo por sus extraordinarias dotes.

Hace más de treinta años que vengo estudiando y procurando comprender los misterios del origen de este perro, de su formación en el territorio nacional, y las características que le podemos atribuir como propias en el mundo de la cinofilia.

Mi interés por el conocimiento y preservación de esta raza despertó con el surgimiento de Cafib, teniendo Paulo Santos Cruz al frente, con quien aprendí los principios para promover la preservación.

Con la ayuda de amigos y también estudiosos, aficionados, y muchas veces incluso simples admiradores propietarios de fazendas que los criaban en familia desde mucho tiempo atrás, viajé miles de kilómetros por carreteras vecinales, fotografié, filmé y asistí en vivo a aquellos perros maravillosos durante su trabajo, en acción en hábitat.

Acudí a los libros, a los profesores de genética, de cinofilia, estudie durante largas noches la historia, geografía y costumbres populares del interior de Minas Gerais. Conversé y pregunté. Aprendía algunas cosas, aunque todavía permanezca mucho de misterio, y tal vez sea para siempre.

En todo momento jamás me conformé con las tentativas de dilapidación de este patrimonio, buscando con el lanzamiento de mi libro “El Fila Brasileiro – Preservación del Original” marcar algunas directrices a los nuevos criadores sobre qué se debe preservar y qué no deben permitir entrar en sus crianzas.

En el momento de terminación del libro, tuve con el testimonio del ex presidente de la CBKC –Confederaçao Brasileira de Cinofilia – Eugenio Henrique de Lucena, la comprobación de que la introducción de otras razas razas en el Fila (mestizaje) fue una realidad innegable: “… Ya que no dudaron en introducir sangre de otras razas buscando por ejemplo, para obtener más tamaño, Dogos Alemanes, o masa y estructura usando al Mastiff, Mastín Napolitano y San Bernardo. Este procedimiento incalificable fue el responsable directo de la falta de homogeneidad que se observa actualmente en la raza, objeto de pesadas críticas de los jueces extranjeros que nos visitaban” (pág. 7). Esta es una declaración que podemos considerar oficial de la CBKC.

Apartándome un poco del ambiente cinófilo, dedicándome a mis asuntos personales después del lanzamiento del libro, entendí, hasta hace poco tiempo, que el periodo de los perros criados atípicos a propósito, con señales del criminal mestizaje que asoló a nuestra raza, había acabado.

Recientemente me preocupaba más cómo contribuir al perfeccionamiento del Fila Brasileiro, en el sentido de eliminar pequeños defectos y seleccionar características deseables. Este trabajo me llevó a encontrar y convivir con los amigos que tanto aprecio, a los que tanto respeto y admiro por la dedicación y éxito en la crianza de esta raza, el club Unifila.

Mientras tanto, alertado por otras personas combatientes contra el mestizaje –que yo les juzgaba exagerados o anacrónicos en sus posicionamientos- experimenté un gran susto al recibir fotografías de perros de la actualidad, de tal forma desvirtuados respecto al tipo racial original, que no daba crédito a que la cinofilia oficial (CBKC) todavía permita y premie tantas aberraciones.

Sabemos que la mano del hombre puede alterar las razas de sus animales imprimiéndoles características a su capricho. Mas jamás podemos dejar de considerar que la ética preservacionista debe prevalecer cuando se trata de patrimonio histórico.

No cabe a ningún órgano de crianza apoyar a criadores que rompan esta ética. Cabe sin embargo la responsabilidad de mantener intacto el patrimonio, por respeto al pueblo que lo produjo.

El Fila Brasileiro, al igual que otras razas nacionales naturales, no pertenece a cualquier organismo de crianza, sino a su país, a su historia y a su saga de supervivencia al lado de los hombres que vinieron a construir este país.

Es deber de estos llamados organismos oficiales de cinofilia, representados por la CBKC, respetar la raza. Verdaderamente el Ministerio de Agricultura, siguiendo el ejemplo de otros países, debería asumir sus responsabilidades con este patrimonio proveniente de las fazendas mineiras, lo que lamentablemente no hace, desconsiderando la importancia del aspecto cultural que el Fila representa.

Pero no haciendo, huyendo de esta responsabilidad, estos organismos nos dejan pocas opciones –a nosotros criadores y aficionados- además de manifestar nuestro descontento. Un equívoco no se puede convertir en verdad por la fuerza de la oficialización.

Precisamos reaccionar vigorosamente contra la dilapidación del patrimonio, no permitiendo que las alteraciones grotescas del padrón racial se establezcan como verdad. Si esto no fuera una cuestión de preservación, los “nuevos Filas” serían el resultado de un perfeccionamiento patético, desposeído de conocimiento cinófilo, indadecuados para el ejercicio de las funciones que se le proponen, o bien con paquidérmicas deformaciones de piernas enanas o monstruos ahogados por papadas desfigurantes, o bien con piernaltos con poca base de sustentación. No se sabe adónde se pretende llegar con la producción de estos ejemplares exóticos, absurdamente diferentes de los originales útiles y naturales, tan cuidadosamente estructurados por la naturaleza y por el trabajo al lado del colono.

Si están criando animales exóticos, entonces que haya transparencia en los criadores y en los organismos responsables ante la cinofilia mundial (FCI) reconociéndolos como novedad, diferenciándolos de los animales originales, quien sabe si dividiéndose y estableciendo un estándar a parte. Ello no sería inédito ni absurdo, pues tenemos el ejemplo de lo ocurrido con la raza equina Mangalarga, que al sufrir una intervención semejante de criadores experimentadores, mestizada con diversas razas exóticas, vino a generar las razas Mangalarga y Mangalarga Marchador, separándose el exótico del original (Marchador). También existen precedentes en la cinofilia, como es el caso de la reacción de los japoneses, que obligó a que se separasen los estandards de las razas Akita y Akita Americano, alterado sin reconocimiento por parte de los criadores del original.

Lo que no podemos hacer de forma alguna es admitir la torre de babel, la multiplicidad de tipos en la representación de una raza. Al hacerlo nos convertimos en motivo de burla en el mundo cinófilo, al querer “parecer ser” algo que no se es.

Me tomo la libertad de considerarme habilitado para manifestar mi indignación, pues los hechos que se presentan ofenden al conocimiento que adquirí a lo largo de años de estudio e investigación de campo.

Por otro lado, indignarnos con hechos tan contundentes e innegables ciertamente no va a alterar las estructuras de organismos históricamente apáticos, omisos e indiferentes a los acontecimientos de este orden con la raza Fila Brasileiro.

Propongo aquí, ante toda la comunidad criadora de Fila Brasileiro, todos los organismos y personas descontentos con la continuidad de la heterogeneidad existente en la raza todavía hoy, resultante de la introducción de otras razas (como declaró el ex presidente de la CBKC, Eugenio Henrique Pereira de Lucena) que se de inicio a un ciclo de debates sobre qué hacer/qué actitudes debemos tomar ante este panorama.

A mi modo de ver no hay como convivir con esta situación. Tenemos ciertamente en la práctica la crianza de una raza que podríamos llamar Original Fila Brasileiro, que todos sabemos bien de qué se trata. De otro lado, un Fila moderno, todavía en construcción, por lo que entiendo en busca de un estándar, tal vez de una identidad, por parte de un grupo de criadores – ¡una minoría que insiste en el error!

Tenemos hoy una fuerte comunidad de criadores-preservadores que luchan para que el Fila permanezca inalterado en sus características más básicas, preservando su utilidad original tanto en las dotes mentales, en la carga instintiva, como en las características físicas.

Me tomo la libertad de convocar a los dirigentes de los clubes que trabajan por la preservación de este tipo original, para que ofrezcan urgentemente sus espacios de actuación, convocando a todos sus asociados y criadores con la finalidad de abrir debates amplios en busca de una solución para la situación.

Lo que propongo va más allá de una reacción, es el dirigir un documento construido por parte de toda la comunidad preservadora del Fila Brasileiro, a los órganos superiores de la cinofilia mundial, con una propuesta de solución.

Estoy convencido de que cualquier propuesta para solucionar esta cuestión, para que tenga legitimidad, tiene que obligatoriamente partir de los criadores, de una parcela significativa de criadores que represente el deseo de una mayoría.

Me coloco a disposición para mediar debates, foros y seminarios en busca de la redacción de un documento que pueda ser encaminado a los órganos competentes como reivindicación de una clase preservadora.

Envío este manifiesto /y al mismo tiempo desafío a los criadores) a todas las direcciones de que dispongo, solicitando a que todos los aficionados del Original Fila Brasileiro lo publiquen en sus webs y lo envíen a las direcciones de sus contactos.

Espero que los clubes especializados comprometidos con la causa de preservación de este perro también se posicionen.

Como ejemplo de a lo que me refiero cuando hablo de las desviaciones respecto al estándar original, relaciono una secuencia de fotos que pueden ser comparadas a las de los Filas todavía fieles al estándar tradicional de sus orígenes.

Governador Valadares. Enero de 2010

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